Recomendaciones de julio

Jesucristo bebía cerveza, de Afonso Cruz (Alfaguara, 2014)

Mucho más que una lectura recomendable: estamos ante uno de los grandes libros de la temporada, lleno de ingenio, imaginación y literatura. Se une Afonso Cruz a la extensa lista de narradores portugueses que nos vienen gustando en los últimos años (Tavares, Peixoto, Mae, Ricardo Adolfo, etc.) Se diría que la nueva generación portuguesa hace tiempo que sabe a dónde va y perfecciona en cada nuevo capítulo su sello mientras aquí seguimos a vueltas con qué modelo copiar, en saber qué somos, a quién queremos descuartizar o a quién queremos parecernos. Una lección de literatura.

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Un hombre al margen, de Alexandre Postel (Nórdica, 2014)

Si hay algo más peligroso que la mentira, es la apariencia de verdad. Ganadora del Premio Goncourt de Primera Novela 2013, esta novela, escrita por Alexandre Postel y traducida por María Teresa Gallego Urrutia, se basa en este axioma para narrar la peripecia de Demian North, un profesor de filosofía acusado de pedofilia al que la sociedad crucifica a partir de meras evidencias. A partir de ahí empieza una pesadilla en la que trata inútilmente de demostrar su inocencia porque el pensamiento apriorístico de nuestra sociedad justifica a partir de la idea preconcebida todas las evidencias que presenta. Como una Kafka contemporáneo, Postel acompaña a su personaje por un absurdo de escarnios,  juicios, tests psicológicos y pruebas que, si no resultara tan plausible, tan creíble, sería hasta cómico. La personalidad de North, obviamente, evoluciona a la par que su experiencia, transformándose  hasta dar un giro inesperado a la novela. Un libro que, por lo verosímil y lo actual, resulta inquietante.

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Diario de un extranjero en París, de Curzio Malaparte (Tusquets, 2014)

¿Se puede ser un extranjero en una tierra por la que se ha combatido y arriesgado la vida? ¿Qué es lo que define el estatus de extranjero?  El regreso de Curzio Malaparte a París tras la Segunda Guerra Mundial le hace plantearse estos interrogantes. Recibido por los franceses como un colaboracionista del eje por el hecho de ser italiano –a pesar de haber padecido cárcel y exilio con Mussolini, y de haber combatido en las tropas aliadas al final de la guerra–, Malaparte analiza con su fino escarpelo el victimismo francés por la derrota de 1940, el desmesurado orgullo resistente (como si no hubiese habido otra resistencia que la francesa, a la que muchos se apuntaron a posteriori), y la dificultad de querer a un país por el que sientes tan profundo cariño como rechazo te brinda. Pero en su diario (que escribió con intención de publicar), además de analizar la particular idiosincrasia francesa, Malaparte indaga en su relación con la religión, la literatura francesa de clásicos y contemporáneos, y narra un buen puñado de anécdotas que van desde la hilaridad a la más profunda ternura. Una obra mayor de un escritor mayor.

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Antología universal del relato fantástico, edición de Jacobo Siruela (Atalanta 2013)

Jacobo Siruela rinde homenaje personal a la literatura fantástica con un compendio de cincuenta y cinco maestros del género traducidos al castellanos desde sus idiomas originales. La nómina de autores va desde los ya clásicos e inevitables Poe, Hoffman, Borges o Maupassant hasta apuestas más arriesgadas y actuales como Bowles, Marías o Fernández Cubas. La exquisita edición está impresa en papel de biblia para albergar sus más de mil doscientas páginas. Libro de referencia que un amante de lo fantástico no se puede perder.

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El escritor en su paraíso, de Ángel Esteban (Periférica, 2014)

Ángel Esteban, catedrático de Literatura Hispanoamericana de la universidad de Granada y curioso de la vida de los escritores, nos deleita esta vez con una selección de treinta de ellos en su faceta de bibliotecarios, desde los evidentes Borges, Perec o Casanova a otros más desconocidos como Musil, Onetti, Perrault, pasando por el mismísimo Stephen King en el apogeo de la Creedence. Totalmente recomendable para entender la relación de estos autores con su obra y con el libro como objeto de culto. Interesante prólogo de Vargas Llosa, quien también cierra el libro como un autor más.

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Julio Cortázar y Cris, Cristina Peri Rossi (Cálamo, 2014)

El reverso de los Quince poemas de amor a Cris, posiblemente la más personal y celebrada obra poética de Cortázar. Cristina Peri Rossi nos da el reverso de aquella aventura dispar, con idas y venidas, tan humana en fin. Peri Rossi escribe con la decisión que da un recuerdo imborrable. Una magnífica visión literaria de aquel tiempo.

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Viaje a pie, de Fernando González Ochoa (Barataria, 2014)

En el año 1928 dos jóvenes filósofos colombianos (entre los que se cuenta el autor) hacen un recorrido a pie entre Medellín y Manizales para luego hacerlo en tren entre Cali y Buenaventura. Pero el libro no es un libro de viaje, es una reflexión sobre la naturaleza, del país y el tiempo que les tocó vivir y a cuyo cambio el autor consagró su vida. Un libro bello y profundo.

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El lugar más feliz del mundo, de David Jiménez (Kailas, 2013)

El mundo, tomado como ente sociopolítico organizado por los seres humanos, es tremendamente complejo. Y, a veces, también extremadamente terrible. En este libro, David Jiménez, corresponsal del diario El Mundo, sin perder la perspectiva y el olfato periodístico, abandona sus habituales crónicas para ofrecernos una visión más emotiva y cercana de algunos de los regímenes totalitarios y de las zonas de conflicto más «calientes» de las últimas décadas, desde la guerra de Afganistán hasta la catástrofe de Fukushima. Con un estilo vibrante, plagado de anécdotas y curiosidades, el autor nos muestra una realidad sobre el poder y sus contradicciones que subyace a la que habitualmente nos proporcionan los medios de comunicación, centrados en los meros hechos que constituyen la actualidad inmediata. Y como muestra, baste la frase que da título al libro, que es con la que se autodefine el estado comunista de Corea del Norte, donde hasta para casarse necesitan las parejas el permiso de las autoridades. Un libro escrito para aquellos que deseen conocer el mundo más allá de los diarios y la televisión.

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La poesía ha caído en desgracia, de Juan Carlos Mestre (Calambur, 2014)

Recordarán que en el número de Quimera de octubre del 2013 un buen número de escritores y críticos repasaban los mejores títulos de poesía de los últimos treinta y cinco años, y allí estaba Juan Carlos Mestre con La tumba de Keats. Perfectamente podría haber sido nombrada como esencial La poesía ha caído en desgracia, poemario escrito en el 92 (Premio Gil de Biedma) pero que ahora Calambur ha publicado en una nueva edición, dos veces más extensa, con más poemas escritos en Chile y algunos otros recientes. Un viaje a Chile y al horror; hombres llenos de voces y de huesos. Sabiduría. Luto. Oscuridad. Regreso de la muerte. Y la palabra del poeta. El vacío. Utopías. La salvación: «Líbrame, sálvame de la claridad sobre las láminas de la escritura». Un poemario que se revuelve y se torna indispensable, nuevamente.

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Kaddish, de Allen Ginsberg (Anagrama, 2014)

Cincuenta años después de haber sido escrita, Anagrama publica la edición definitiva de Kaddish, con epílogo de Bill Morgan y en edición bilingüe. Además se incluye un texto de Ginsberg donde explica el proceso de escritura de esta obra monumental, indispensable para comprender la generación beat. El dolor y la muerte de Naomi Ginsberg, la madre del poeta, como principio. Los secretos de la vida y las respuestas a las grandes preguntas en este texto, entre Ray Charles, morfina, metanfetaminas, rituales hebreos y amaneceres irreales en la Séptima Avenida que anuncian la escritura. Luego, la historia de su madre donde «sólo la emoción perdura», como dice su biógrafo Bill Morgan tomando a Ezra Pound.

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Publicado en julio 2014, recomendaciones.