🔒Vermeulen y Van den Akker] nos sitúan en estos extraños tiempos, acelerados y claustrofóbicos, y periodizan las derivas de la actual estructura de sentimiento y sus mutaciones en las diversas producciones culturales. El análisis de lo que aún no termina de establecerse, pero cuyo clima se intuye, esta atmósfera que nos atraviesa, es lo que Raymond Williams entendía por estructura de sentimien
¿Hace cuánto que no le sigues la pista a lo extraño? ¿Cuándo quedó atorada tu ilusión por la oferta de sueños escapistas? ¿Notas cómo algo, aún tenue y efímero, está emergiendo en este centro comercial en el que se ha convertido nuestra cotidianidad? ¿Y si eso es una oportunidad para habitar el mundo con otro amor, con otro riesgo y, a fin de cuentas, con un otro? ¿Y si es, por raro que parezca, una rendija por la que volver a la realidad?
🔒 Una tarde calurosa de la primavera del 2015, en la ciudad de Austin, en Texas, el balón de un chico de doce años sale disparado por encima de la barda de madera, cruza el callejón que separa el jardín donde está su arco de fútbol y pega en la ventana de la casita del fondo del vecino donde, hace poco, se ha mudado a vivir Bernie Tiede, el asesino de Marjorie Nugent.
🔒 Hay muchas formas de incomodar, pero una de las más eficaces es desde las palabras, desde lo que se dice y desde lo que se muestra. Y eso lo sabe muy bien el autor de Spoiler. Mediante once relatos, nos presenta a once personajes (algunos despreciables) expuestos a situaciones complejas que los llevan al límite. Pablo Manzano (nacido en San Luis, Argentina, y afincado en Viena) nos muestra cómo los discursos correctos no son más que síntomas del miedo a no formar parte de
🔒 Una meditación sobre el realismo bien podría comenzar con la reivindicación que hace la escritora Marta Sanz en su ensayo No tan incendiario (2016): “Aún confío en el realismo como marco ético y estético: curiosamente, los escritores que escriben desde convicciones parecidas a esta —lamento comunicarles que aún existe este tipo de escritor que escribe desde cierta convicción— son los que después producen las novelas menos decimonónicas de todas. Menos rancias”.