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VIDAS ∞ DOBLES. Claude Cahun y Marcel Moore-Lucy Schwob y Suzanne Malherbe

Actualizado: 7 ago

Claude Cahun y Marcel Moore, "Claude Cahun y Marcel Moore", 1920, cortesía de Jersey Heritage Collections
Claude Cahun y Marcel Moore, "Claude Cahun y Marcel Moore", 1920, cortesía de Jersey Heritage Collections

Claude Cahun y Marcel Moore son los nombres que más circulan en relación con dos figuras clave del activismo artístico y político del siglo XX. Sin embargo, tuvieron muchos otros nombres. Escritore e ilustradora. Artista de performance y fotógrafa. Introvertide y extrovertida. Leyendas de la vanguardia y combatientes de la resistencia. Mujer, hombre, ambas cosas y además no binaries. Conocides y desconocidas. Las etiquetas no dejan de desdoblarse en torno a dos vidas fascinantes que siguen invitándonos a dudar de las construcciones que sostienen toda identidad fija. 


NOMBRE:

"Claude Cahun", alias Lucy Schwob y..

Adentrarse en las vidas de Claude Cahun y Marcel Moore es aceptar una invitación al desdoblamiento infinito de la identidad. Dúo artístico y sentimental, militante y existencial de por vida, Cahun y Moore parecen haber encarnado muchas vidas y habitado innumerables pieles. Para vislumbrar ese desdoblamiento, demos un paso atrás hasta un solo nombre, el más conocido: Claude Cahun, y empecemos a desplegar desde ahí. Claude Cahun, seudónimo artístico de Lucy Schwob (1894-1954), oscila entre icono e incógnita. Visionarie en la exploración de la performatividad del género, Cahun es conocide por fotografías como la pose de levantadore de pesas de 1927, pesas en mano, corazones pintados en las mejillas, dos rizos pegados a la frente, silueta delgada que lleva con desafío una camiseta con dos puntos sobre los pechos y la leyenda: I AM IN TRAINING DON’T KISS ME (ESTOY ENTRENANDO NO ME BESEN). En ciertos sectores de las comunidades literaria, artística y queer, el nombre Claude Cahun resuena como una inspiración; y, sin embargo, para muchas personas sigue siendo una figura desconocida. Estas imágenes, llenas de una performatividad poderosamente lúdica que explora y desafía los límites del género, han ganado un seguimiento bien merecido. 


CÓMPLICES CONOCIDOS:

Claude Cahun y Marcel Moore

El contexto cambia y se amplía cuando miramos detrás de la cámara de estas imágenes impactantes, tituladas inicialmente Autorretratos, para encontrarnos con Marcel Moore, seudónimo de Suzanne Malherbe (1892- 1972), compañera de vida y de arte de Cahun, siempre presente para capturar el momento y cómplice en su génesis. Durante la década de 1920, Cahun y Moore se relacionaron con los surrealistas, y su obra se alineó y se solapó con la de ellos. Aunque no formaron parte del núcleo del grupo, resulta interesante observar cómo el segundo Manifiesto surrealista de Breton se centra en la acción colectiva y el activismo artístico, elementos también fundamentales en la obra y las vidas de Cahun y Moore. 


ATRIBUCIÓN:

individual o colectiva

Cahun estudió Filosofía y Humanidades en la Sorbona, mientras que Moore estudió Bellas Artes. Lucy fue identificada inicialmente como la escritora y Suzanne como la ilustradora o artista visual, aunque es evidente que esas etiquetas no bastaban para contener la totalidad de sus colaboraciones. La performatividad de las imágenes y el modo en que fueron impresas han llevado a reclasificar estas obras como archivos de performances, más que como Autorretratos, resistiendo así la noción de oeuvres autónomas de un artista aislado y el ser reducidas a artefactos que circulan como moneda de cambio en el mundo del arte. En el presente contexto, hemos optado por atribuir las imágenes tanto a Cahun como a Moore y por no utilizar los títulos Autorretrato, aunque estas siguen siendo las denominaciones más habituales. 

Claude Cahun y Marcel Moore, "Que me veux-tu? (¿Qué me quieres?)", 1928, Paris Musées/ Musée d'art moderne de Paris
Claude Cahun y Marcel Moore, "Que me veux-tu? (¿Qué me quieres?)", 1928, Paris Musées/ Musée d'art moderne de Paris

GÉNERO:

femenino/masculino/no binario

Las imágenes por las que más se las conoce desafían cualquier dicotomía masculino-femenino y cuestionan, con humor, los estereotipos de género impuestos. El seudónimo de Lucy, Claude, no es un nombre específico de un género en Francia, aunque en la década de 1920 era predominantemente masculino, y la elección de Suzanne, Marcel, corresponde tradicionalmente a un nombre usado por hombres. Otros seudónimos utilizados por Lucy Schwob fueron Claude Courlis (en referencia al ave migratoria) y Daniel Douglas (en homenaje a lord Alfred Douglas, el amor de Oscar Wilde). Claude Cahun y Marcel Moore son los nombres más empleados en la investigación, aunque entre ellas se llamaban Lucy y Suzanne. Sus identidades artísticas estaban profundamente entrelazadas con el cuestionamiento de las normas de género, y Claude Cahun escribió en Aveux non avenus la célebre frase: “¿Masculino? ¿Femenino? Eso depende de los casos. Neutro es el único género que siempre me conviene. Si existiera en nuestra lengua, no se observaría ese titubeo de mi pensamiento”. Por esta razón, muchos especialistas optan hoy por referirse a Claude Cahun mediante pronombres neutros, pese a que Cahun escribiera en femenino, la única opción disponible en aquel momento. Su desafío al género sigue ejerciendo hoy una presión importante. 


ESTADO CIVIL:

pareja, hermanastras

Lucy y Suzanne, que crecieron en la burguesía de Nantes, se conocieron en la infancia y, después de que Lucy regresara de una estancia en Inglaterra tras haber sido objeto de una agresión antisemita vinculada al apoyo de su familia a Dreyfus, se volvieron inseparables. Su historia de amor acabó siendo aceptada tácitamente por sus familias, no sin resistencia inicial, dada la homofobia generalizada de la época, y finalmente el padre de Lucy se casó con la madre viuda de Suzanne, lo que permitió a las jóvenes vivir bajo el mismo techo en un contexto de aceptación social. La pareja se había convertido legalmente en hermanastras. Más adelante, ese estatus legal les permitiría, como residentes en la isla de Jersey, pronto ocupada por los alemanes, vivir juntas sin exponerse a los juicios que dos mujeres conviviendo podrían haber suscitado. 


DECLARACIONES DE AMOR:

LSM= "elles s'aiment"= se quieren

El espíritu lúdico estuvo siempre presente y en un dibujo muy temprano de cuando aún eran adolescentes (1909) aparecen las siglas LSM, las iniciales fusionadas de Lucy Schwob y Suzanne Malherbe, sobre unos labios (lo verbal) que contienen el nombre Lucy Schwob, y un ojo (lo visual) en el que se lee Suzanne Malherbe. En francés, LSM, cuando pronunciado, suena como las palabras elles s’aiment: se quieren. 


Un análisis recurrente, que puede parecer contraintuitivo y que habla de sus múltiples facetas, señala que Cahun suele ser descrita como una persona introvertida y Moore como extrovertida, aunque sus imágenes performativas fueran encarnadas por Cahun y Moore fuera la colaboradora silenciosa detrás del objetivo. Como deja claro su obra, apariencia e identidad son realidades complejas y entrelazadas, y las apariencias pueden engañar. Lo que está claro es que formaron un dinamismo simbiótico. 


OCUPACIÓN:

artistas, activistas, mentes inquietas

En 1920, tanto Cahun como Moore vivían en París y, a finales de esa década, se encontraban en el apogeo de sus actividades artísticas dentro de la vanguardia parisina. Finalmente acogidas por el movimiento surrealista, dominado por hombres, entablaron amistad con André Breton y con una larga lista de artistas, escritores y pensadores influyentes, entre ellas Sylvia Beach, fundadora de la icónica Shakespeare and Company; Adrienne Monnier, fundadora de la librería de enfrente, La Maison des Amis des Livres; Gertrude Stein, Jean Cocteau, Henri Michaux, Max Ernst, Man Ray y muchas otras que frecuentarían su apartamento parisino, uno de los numerosos salones de la época. 


En 1919 publicaron una primera colaboración, Vues et visions, con poemas de Cahun acompañados por ilustraciones de Moore inspiradas en el art nouveau, poemas en prosa en diseños de doble página, donde los textos se miran, se hacen eco y se refractan: “Sí, esas olas, que declaro inconstantes y engañosas, me tientan hoy” / “Sí, esta ciudad, que declaro infame y cruel, me tienta hoy”. Una metamorfosis artística, siempre colaborativa, que se transformaría e influiría en numerosas artistas posteriores, entre ellas David Bowie, Cindy Sherman y Gillian Wearing. 


GÉNERO LITERARIO:

antimemoria y autografía

En 1930, Cahun y Moore publicaron Aveux non avenus, un título difícil de traducir que existe como Confesiones inconfesas en español. La expresión non avenus procede del ámbito jurídico y significa nulo y sin efecto. El título es toda una declaración de intenciones. Aunque dialoga con una tradición literaria de confesiones que supuestamente aspiran a exponer la esencia del ser y de la identidad, aquí la imposibilidad de la tarea resulta evidente, y la búsqueda de la identidad será infinitamente inestable: un despliegue sin fin. Ilustrado con los fotomontajes de Moore, el texto de Cahun puede leerse como un precursor presciente del término que André Malraux acuñaría casi cuatro décadas más tarde: la antimemoria. Más que emplear el término autobiografía, un gesto esencialista que busca fijar una narrativa del yo, las investigadoras vinculan los textos de Cahun con el concepto de autografía; una escritura constante del yo que permanece en flujo perpetuo. 


ALIAS CONOCIDO:

el soldado sin nombre

Avancemos una década desde la efervescente escena surrealista y vanguardista parisina hasta la mesa de una sala de interrogatorios en la isla de Jersey ocupada por los alemanes, cubierta de panfletos y notas escritas desde la perspectiva de un soldado alemán desmoralizado. Durante cuatro años, Lucy Schwob y Suzanne Malherbe, residentes en la isla, arriesgaron sus vidas utilizando una máquina de escribir clandestina para producir, en papel de fumar y en otras hojas y retales, miles de notas en lo que hoy se describe como una ingeniosa campaña de operaciones psicológicas que empleaba empatía disruptiva; innovadora, sobre todo, por haber apuntado a la moral del ejército alemán en lugar de a la población civil.


Sus notas eran valientes, humorísticas, y reelaboraban canciones y dichos populares. Suzanne Malherbe pudo escribirlas en alemán gracias a haber sido criada por una niñera alemana. Muy pronto, en el curso de esta actividad de resistencia, nació una nueva identidad: el soldado sin nombre (der Soldat ohne Namen), autor de aquellas “balas de papel”, que buscaba sembrar la duda entre sus compañeros soldados alemanes. El problema de la atribución acompañó incluso su trabajo político. Otros actos de resistencia, más performativos e igualmente peligrosos, incluyeron colgar una pancarta en la iglesia local que decía: “Jesús es grande. Pero Hitler es más grande. Porque Jesús murió por la gente. Pero la gente muere por Hitler”. Varios estudios han señalado la continuidad entre la originalidad lúdica de su pensamiento artístico, que desafiaba las categorías y normas socialmente impuestas, y la audacia y astucia de sus actividades clandestinas. 


ANTECEDENTES PENALES Y ENCARCELAMIENTO:

la prisión de Jersey

Finalmente, sin embargo, fueron detenidas tras cuatro años de resistencia. Irónicamente, su performatividad de género como mujeres mayores con pañuelo en la cabeza seguía los prejuicios imperantes, y les hizo parecer menos sospechosas. Después de meses de encarcelamiento en condiciones duras, un juicio celebrado a finales de 1944 concluyó su culpabilidad y dictó como sentencia la pena de muerte, veredicto que finalmente fue conmutado. En varias ocasiones se negaron a firmar declaraciones para solicitar clemencia, pues querían que sus acciones fueran entendidas como intencionales. Su puesta en libertad se produjo tras un año de prisión, al final de la Segunda Guerra Mundial, en 1945. 


MUERTE:

una sombra constante

Lucy Schwob había sufrido problemas de salud desde muy temprano, y estos continuaron durante su estancia en Jersey. La amenaza añadida de ser descubiertas por las actividades clandestinas de resistencia que llevaban a cabo hizo que siempre llevaran consigo un frasco azul de leche de magnesia que contenía una cantidad supuestamente letal del barbitúrico butanol. Durante su encarcelamiento, tanto Lucy como Suzanne intentaron quitarse la vida, aunque sin éxito. En los diversos interrogatorios que soportaron, Lucy Schwob admitió ser judía por parte de padre; por una tirada de dados del destino, el momento justo y una cuestión de logística se unieron y las últimas deportaciones desde Jersey ya habían partido. Aunque ambas fueron condenadas a muerte, hacía años que no se ejecutaba a mujeres en la isla de Jersey, y los oficiales responsables acabaron presentando en su nombre una solicitud de clemencia. Las malas condiciones y el aislamiento hicieron enorme mella en ambas y acabarían provocando la muerte de Lucy Schwob en 1954. Suzanne Malherbe se quitó la vida a los 79 años, en 1972. 


EPITAFIO:

"AND I SAW NEW HEAVENS AND A NEW EARTH" (Y VI UN CIELO NUEVO Y UNA TIERRA NUEVA)

Reducir el conjunto fotográfico que desafía el género a “Claude Cahun” facilita su digestión, pero también resulta insuficiente. Abrazar simultáneamente los nombres Claude Cahun, Lucy Renée Mathilde Schwob, Marcel Moore, Suzanne Alberte Malherbe, el soldado sin nombres, Claude Courlis y Daniel Douglas, así como los nombres y adjetivos artiste, escritore, no binarie, mujer anciana, masculino, judíe, germanófona, anglófono, francófone, combatiente de la resistencia, pareja, amante, hermanastra, siempre acompañados de un desafío intencional y resuelto de la identidad fija, exige más atención y matices. Y, sin embargo, es más fiel a su resistencia contra el control, la categorización, la segregación y el juicio, algo que recorre sus vidas como una línea vital. Si “Claude Cahun” ha de mantenerse como nombre, debería ser una etiqueta consciente de sí misma, capaz de contener estas multitudes irreductibles. 


Su fluidez y su metamorfosis laten con un pulso imparable que puede iluminar nuestro tiempo de reaccionismo conservador y extremismo creciente, ambos sostenidos sobre la ilusión de las certezas. Son una inspiración por su militancia y resistencia, su vulnerabilidad e ingenio. Un latido bellamente fragmentado que hoy necesitamos con urgencia. 


MENCIONES BIOGRÁFICAS:

muchas de las referencias utilizadas, e incluso algunos textos originales mencionados, aún no han sido traducidos al español. Entre las personas que han investigado sobre Cahun y Moore figuran François Leperlier, Tirza True Latimer, Jennifer L. Shaw y Jeffrey H. Jackson. 



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Elina Cerla

Piensa a través de la palabra y la materia (actualmente el dibujo, la escultura, la teoría, la palabra hablada y la curaduría). Tiene formación académica en Filosofía y Teoría y Política Cultural. 


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