top of page

Conversación con Gustavo Faverón: la historia inaudible

Actualizado: 2 ago

por Jorge García López


Gustavo Faverón Patriau se convirtió tras las publicaciones de Vivir abajo (2019) y Minimosca (2024) en uno de los grandes nombres de la literatura en castellano. Ahora, vuelve con Madame Vargas Llosa, la primera de una serie de novelas que se agruparán con el título Más opio para el pueblo. Las suyas son novelas colosales, laberínticas, digresivas; novelas de terror empapadas de todos los horrores del siglo XX, pero también atravesadas por lo literario: novelas dentro de novelas que borgeanamente construyen universos propios, nunca cerrados, siempre proliferantes; que evocan la idea de totalidad pero lo hacen desde lo fragmentario, desde lo esquizoide, desde la idea de que cada sujeto alberga en su interior multitud de sujetos pero, al mismo tiempo, forma parte de esa “historia inaudible” que nos atraviesa a todos. Con él hablamos de desdoblamientos, particiones de realidad y la influencia del doble en su escritura. 


Gustavo Faverón
©Paul Vallejo

Empecemos hablando de Vivir abajo y Mini-mosca, las dos obras que te han situado en el lugar central que ocupas en el espacio de la literatura latinoamericana. Se trata de dos novelas de casi sietecientas páginas que publicas en el lapso de apenas cinco años. ¿Cómo fue su periodo de gestación? 

En cierta forma fue más largo de lo que parece y en cierta forma fue incluso menor. Hace muchos años escribí una novela que está inédita, una novela superlarga que se llamaba El mal en Occidente. El título parece sumamente ambicioso, pero en verdad es una broma porque hay una serie de cosas que ocurren en esa novela con un personaje que vive escondido en el sótano de la tribuna de occidente del Estadio Nacional de Lima, ese es el occidente de esa novela. Nunca la terminé en verdad, pero hay fragmentos de esa novela que han aparecido en Vivir abajo y, sobre todo, hay algo que ya estaba en esa novela, que es el origen de Minimosca, la historia del boxeador poeta. 

¿Deseas ampliar la información?

Suscríbete a revistaquimera.com para seguir leyendo esta entrada exclusiva.

Otras quimeras

bottom of page