top of page

Editorial #511/512 - Contengamos multitudes

por Jofre Casanovas


En este número doble hemos querido abrazar nuestros desdoblamientos, duplicidades y multiplicidades. En la tradición literaria occidental, la figura del doble ha tenido una presencia inquietante que ha amenazado la unicidad del yo. Desde el Doppelgänger romántico hasta las teorías contemporáneas de la identidad como construcción inestable, el doble plantea la sospecha de que todo yo, o todo nombre, es la máscara de una identidad mucho más compleja y, a veces, escindida. 


Bajo esa máscara de univocidad se esconden otras personas: el doble más clásico de Stevenson o Dostoyevski, pero también el gemelo, el heterónimo, la pareja, el coautor, el seudónimo, la persona aliada en un proyecto o el avatar digital. Esta multiplicidad no puede reducirse a un simple binarismo, como a veces presupone la figura del doble. 


Tal vez por eso convenga pensar el doble y sus múltiples no solo como un motivo fantástico o psicológico, y verlo como un símbolo de una teoría informal de la literatura. Allí donde aparece una figura duplicada, escindida, multiplicada o compartida, se tambalea también la idea de origen. Entonces, ¿qué yo habla cuando habla un personaje?, ¿quién firma cuando firma un nombre?, ¿qué parte de una obra pertenece al individuo y qué parte a una constelación de voces, lecturas, afectos y complicidades? El doble, la dupla y lo múltiple apuntan también que toda escritura es, de algún modo, una conversación con otro, incluso cuando ese otro adopta la forma de una sombra, un colaborador, una máscara o una versión desplazada de nosotros mismos.


Los textos reunidos trazan un mapa amplio y heterogéneo de estas operaciones. El colectivo juan de madre ensaya la creación de un nuevo autor, desplazando la identidad hacia una zona compartida. Las entrevistas a Gustavo Faverón y John Banville abordan, desde perspectivas distintas, la relación entre identidad, ficción y desdoblamiento. Javier Calvo une su memoria a la de dos asesinos en pareja. Andreu Navarra examina el doble en Unamuno y Salaverría. Marta Bernabeu recorre las dobles en femenino desde la literatura victoriana hasta la actualidad. Robert Juan-Cantavella y Óscar Gual conversan sobre autoría compuesta versus individual. Virginia Fragapane y Patricia Crespo escriben a cuatro manos sobre dos novedades simultáneas de Monique Wittig. La entrevista a Laura Fernández aporta una mirada contemporánea sobre las identidades narrativas. Diego Sasturain revisita la dupla Borges-Bioy Casares como editores. Iván Humanes explora el doble en el universo de David Lynch. Jose Valenzuela se adentra en la figura espectral de la hermana gemela muerta de Philip K. Dick. Daniel Escandell Montiel analiza las máscaras en la autoría digital. Elina Cerla recupera como artistas invitades a Claude Cahun y Marcel Moore, vidas creativas que no cesan de desdoblarse. 


Frente a la tentación de pensar la literatura como expresión de una voz singular, los textos aquí reunidos insisten en su carácter múltiple, relacional y, en última instancia, inestable, donde la identidad, lejos de fijarse, se despliega en una serie de variaciones y uniones. En tiempos de firmas expandidas, identidades virtuales, escrituras colaborativas y subjetividades cada vez más porosas, volver al doble no es regresar solo a un motivo clásico, es la invitación a leer la literatura como una casa de espejos, no con el fin de encontrar el rostro verdadero, sino para aceptar que toda verdad, cuando se mira de cerca, empieza a multiplicarse. 

 

Comentarios


Otras quimeras

bottom of page